El método
De la nevera al plato, en cuatro pasos.
No hay nada mágico en cómo decide AutoMenu. Todo lo que hace se puede comprobar, y esta página lo explica entero, incluido lo que no hace.
01
Apuntas lo que hay
Seis o siete cosas y ya sale algo. La nevera completa lleva unos cinco minutos la primera vez, y después solo tocas lo que cambia.
Si no sabes la fecha de caducidad, no la pongas: AutoMenu usa la vida media del alimento y tú la corriges cuando quieras. El aceite, la sal y las especias se dan por hechos.

02
El catálogo se ordena solo
Cada receta se puntúa contra tu nevera: cuánto tienes, cuánto rescata de lo que caduca y cuánto tarda. El resultado no es una lista de recetas populares, es una lista de recetas posibles.
Si te falta algo pero tienes un sustituto razonable, te lo dice con la proporción correcta. Mantequilla por aceite es 0,8 a 1, no 1 a 1.

03
La semana se recorre en orden
Catorce huecos, de lunes a domingo. En cada uno, AutoMenu elige contra una despensa virtual que va vaciando conforme avanza.
Por eso lo que caduca antes cae en los primeros días, y por eso no se repite el mismo ingrediente principal dos comidas seguidas. Lo que te guste, lo fijas con el candado y sobrevive a la siguiente propuesta.

04
La compra es la resta, no la suma
La lista no concatena los ingredientes de catorce recetas. Los agrupa, los suma en la misma unidad y después descuenta lo que ya tienes en casa.
Sale ordenada por pasillos, en el orden en que se recorre un supermercado, y cada línea dice para qué receta es.

Lo que AutoMenu no hace
No inventa recetas
El catálogo está escrito y revisado, y las sustituciones son un grafo hecho a mano, no una alucinación con cantidades verosímiles. Preferimos treinta platos que salen bien a infinitos que quizá no.
No pesa por ti
Si tienes «un manojo de perejil», AutoMenu lo cuenta como presencia, no como gramos, y te lo dice en lugar de fingir una precisión que no tiene.
No te vende nada
No hay enlaces de afiliado en la lista de la compra, y el orden de las recetas no cambia porque alguien haya pagado. La medida del éxito es que tu lista sea corta.